Venía sin instrucciones.

Hoy había decidido cambiar de vida pero se ha presentado una tormenta que me lo ha impedido.Creo que esperaré a que salga el sol de nuevo, claro que tal vez entonces no lo vea todo tan gris y decida quedarme.

Si me voy tendré que elegir una ciudad nueva. Creo que me decantaré por Paris, no es porque tú te encuentres allí, o quizás si, el caso es que una cosa lleva a la otra y la otra a ésta. Paris y tú.

Tendré que vaciar los armarios, preparar las maletas, organizar lo que dejo y lo que llevo. Decidir que es prescindible o imprescindible supone un gran esfuerzo medido en dolores de cabeza ante tal decisión.

Las tazas del desayuno que la abuela me regaló en mi boda ¿ Son prescindibles?

Los libros que heredé del tio Juan son imprescindibles?

Las fotos, las colchas, la bola de cristal que reposa sobre la mesilla, la colección de cucharillas del mundo, el juego de café de color del león que compré en aquel mercadillo en Túnez,,,, ¿ en qué categoría lo pongo? ¿ Me lo llevo? ¿lo dejo?

Mañana, a primera hora y si la tormenta ha pasado , haré un inventario y tomaré la decisión, En lugar de un Debe y un Haber, pondré,,, Prescindible o Imprescindible, pero mañana, ahora mejor me voy a dormir un rato mientras los relámpagos iluminan el cuarto y yo cierro los ojos pensando en Paris…. espérame , no tardo.view-from-notre-dame-of-ernst-haas-1954

Anuncios